BODA EN EL PALACIO DE RUBIANES - SILVIA & IVÁN
La boda de Silvia e Iván en el Palacio de Rubianes fue un evento verdaderamente único y hermoso que tuve el privilegio de capturar con mi cámara. Cada vez que recuerdo ese día, una sonrisa se dibuja en mi rostro. Desde el primer instante, establecí una conexión especial con Silvia, Iván y todos sus seres queridos. La ceremonia civil fue verdaderamente impresionante, y resulta difícil describir con palabras el amor palpable entre cada uno de los presentes. Uno de los momentos más emotivos fue cuando Silvia le entregó una carta a Iván. Los ojos brillaban de emoción mientras leía las palabras que su esposa había escrito para él, una escena que jamás olvidaré.
La ceremonia tuvo lugar en una pequeña y encantadora capilla dentro del Palacio de Rubianes, un lugar íntimo que aportó una atmósfera aún más especial y mágica al momento. Las paredes antiguas y la luz suave que entraba por las vidrieras crearon una sensación de serenidad perfecta para una ceremonia tan emotiva.
La novia, Silvia, llevaba un elegante vestido de Otaduy que destacaba por su delicadeza y diseño único, perfecto para una boda en un lugar tan emblemático como el Palacio de Rubianes. El vestido se complementaba perfectamente con el entorno, reflejando tanto la elegancia del evento como la personalidad de la novia.
A pesar de que nos enfrentamos a un pequeño contratiempo con la lluvia, que nos acompañó por breves momentos, la celebración no perdió su encanto. Después de unos minutos de lluvia ligera, el cielo despejó y pudimos continuar con la sesión de fotos de retratos en los hermosos jardines del Palacio de Rubianes. Este lugar, rodeado por un paisaje natural impresionante y un campo de golf, ofreció el escenario perfecto para capturar momentos inolvidables de Silvia e Iván. La frescura del aire tras la lluvia y el verde de los campos crearon un ambiente mágico y lleno de contrastes, justo lo que necesitábamos para conseguir unas imágenes espectaculares.
La fiesta íntima que siguió a la ceremonia fue una celebración llena de risas, abrazos y charlas animadas. Los invitados disfrutaron de una noche mágica, donde el amor de Silvia e Iván se reflejaba en cada sonrisa y mirada compartida. Cada rincón del Palacio de Rubianes estaba decorado con un gusto exquisito, creando un ambiente acogedor y especial para todos los presentes.
Observar el amor irradiado por Silvia e Iván me hace recordar por qué valoro tanto las bodas naturales y exclusivas como esta, haciéndome apreciar aún más mi labor como fotógrafo de bodas. Capturar esos momentos espontáneos y genuinos es lo que hace que mi trabajo sea tan especial. Si estás buscando un fotógrafo de bodas en Asturias o un lugar tan impresionante como el Palacio de Rubianes para tu boda, estaré encantado de ayudarte a inmortalizar cada instante con un estilo natural y lleno de emoción.